Los Sanfermines de Pamplona
![]() | Conférencière expérimentée et talentueuse, Anne-Marie a encore une fois passionné nos fidèles adhérents avec la fête traditionnelle de Pampelune du 6 au 14 juillet. |
Cet exposé a rendu palpable aux 22 “aficionados” l'atmosphère de cette
semaine de folie où habitants et visiteurs se retrouvent pour festoyer. Agréablement impressionnés, ils ont applaudi à cette présentation qui s'est terminée par un pot de l'amitié.
Un poco de historia
La Comunidad foral de Navarra es una de las diecisiete Comunidades autónomas españolas, dotada de la autonomía desde el 1982. Está limitada al norte por Francia (Pirineos Atlánticos), al este por la Comunidad autónoma de Aragón (provincia de Huesca), al sur por la Rioja y al oeste por la Comunidad autónoma del País Vasco El adjetivo “foral” viene del español “fuero” que significa “privilegio, costumbre”.
El Reino de Navarra es un reino medieval fundado en 824 por Vascones, cuyo primer rey fue Eneko Arista, primero de una descendencia de dieciséis reyes vascos que reinarán sobre Navarra hasta 1234. La Alta Navarra fue conquistada en 1512 por el rey de Aragón - y fue integrada en 1516 al reino actual de España - y la otra parte (Baja Navarra), quedó independiente, y luego en 1589 se unió a la corona de Francia de donde vino, por ejemplo, el título de Enrique IV : rey de Francia y de Navarra.
La lengua vernácula de los Navarros era el vasco. El gascón fue utilizado por algunas poblaciones urbanas en el norte y el castellano en el extremo meridional (Tudela) de la Navarra actual.
La Navarra histórica se extiende de una y otra parte de la cadena pirenaica. Estuvo dividida en seis Merindades (circunscripciones administrativas y judiciales) : Pamplona, Tudela, Estela, Olita, Sangüesa y Saint-Jean-Pied-de-Port. Durante la Transición democrática (1975 a 1978), Navarra se constituye sólo en comunidad autónoma, negándose a juntarse con las tres provincias vascas próximas, que desean formar con ella una única y misma comunidad.
Sin embargo, una disposición de la Constitución española prevé que, en el futuro, esta aproximación podrá hacerse en caso de armonía y de acuerdo mutuos.
Las Fiestas de San Fermín o Sanfermines (en vasco “Sanferminak”) son las fiestas celebradas anualmente del 6 al 14 de julio, en Pamplona, capital de Navarra, en honor del santo patrón de la comunidad foral, San Fermín. Profundamente arraigada en la comunidad foral desde hace siglos, esta celebración adquirió, en el siglo XX, una fama internacional, con la ayuda particular del autor americano Ernesto Hemingway, que
contribuyó a su popularización a través de algunas de sus novelas, en
particular con la titulada “Fiesta” ( en francés “ Le soleil se lève aussi”).
Es costumbre considerar estas fiestas como las terceras del mundo, en número de competidores, después del Carnaval de Rio y la Fiesta de la cerveza en Múnich. Estimamos a 3 millones de personas los que pueblan las calles de la ciudad durante nueve días.
San Fermín no es en realidad el santo patrón de Pamplona (que es San Saturnino), sino de Navarra entera. San Fermín, que vivió en el siglo III, era el hijo del jefe militar romano de Pamplona. Fue convertido por un religioso de Tolosa de paso por Navarra, San Saturnino. Se fue luego a formarse a la vida eclesiástica a Tolosa, antes de volver a Navarra.
En su vida religiosa, aseguró la dirección de la diócesis de
Amiens. Su cuerpo reposa en Amiens, pero tres de sus reliquias han sido
depositadas en la iglesia San Lorenzo de Pamplona.
Las primeras celebraciones en honor del santo se efectuaron en el curso de la Edad Media, y fueron organizadas con ocasión del día de San Fermín, el 10 de octubre. Poco a poco, otros tipos de celebraciones vinieron para incorporarse allí : ferias y corridas, atestiguadas desde el siglo XIV. Por razones climáticas evidentes, las fiestas fueron adelantadas al mes de julio en 1591. Progresivamente, estas fiestas se fueron desarrollando hasta hacerse tales como las conocemos hoy.
Desarrollo de las fiestas
Las Fiestas de San Fermín se efectúan del 6 al 14 de julio de cada año. Cada día está perfectamente ritmado por las diferentes manifestaciones, organizadas por la ciudad de Pamplona, y que se repiten incansablemente año tras año.
El saque central de las fiestas se da el 6 de julio a las 12 en punto sobre la Plaza Consistorial, delante del Ayuntamiento. Allí, millares de personas aglutinadas esperan impacientemente la apertura oficial de las fiestas, en un concierto de cantos.
A algunos minutos del principio, la muchedumbre grita en coro el nombre de San Fermín, el alcalde aparece en el balcón, y al mediodía al son de las doce campanadas, frente a los millares de pamplonicas que tienden sus pañuelos rojos hacia el Ayuntamiento, una personalidad designada pronuncia la frase famosa, repetida en coro por la muchedumbre :
« Pamploneses, Pamplonesas, Viva San Fermín,
Irunshemes, Gora San Fermín. »
El primer petardo es lanzado (lo llamamos el txupinazo) señalando a Pamploneses que sus fiestas están abiertas, con gritos de alegría. En ese momento cada uno anuda alrededor de su cuello el precioso pañuelo rojo.
Bandas de gaïteros y de txistularis salen del Ayuntamiento, seguidas por la banda municipal pamplonesa, para alegrar las calles de la ciudad al son de canciones populares de Navarra y del País vasco…
Bandas de gaïteros y de txistularis salen del Ayuntamiento, seguidas por la banda municipal pamplonesa, para alegrar las calles de la ciudad al son de canciones populares de Navarra y del País vasco…
Riau Riau
Tradicionalmente, el 6 de julio a las cuatro y media de la tarde, las autoridades municipales y eclesiásticas de la ciudad, iban desde el Ayuntamiento hasta la Iglesia de San Lorenzo, a unos cientos de metros, para celebrar allí la vigilia, la misa en honor del santo patrón, en vísperas de su fiesta.
El trayecto se celebraba al son de “Valles de Astrain”, un vals, renombrado “Riau Riau”, repetido en coro por la muchedumbre, e interpretado sin interrupción hasta el destino final. Manifestaciones políticas y desbordamientos agresivos provocaron la suspensión de este momento clave de las Fiestas. La misa sigue efectuándose a las 20 en punto, cada 6 de julio, y constituye el primer acto religioso de la fiesta. Hoy el “Riau Riau” se canta en las calles y la plaza sin las autoridades municipales.
La procesión
Se efectúa el 7 de julio a las 10. Desde la iglesia de San Lorenzo, las autoridades civiles y religiosas, los responsables de peñas y de las corporaciones, así como otras personalidades de la ciudad acompañan la estatua del santo a través de las calles.
La comitiva está animada por la Banda municipal : la Pamplonesa, los Gigantes, los txistularis, gaïteros y bailarines. Millares de Pamploneses y navarros se colocan a lo largo del trayecto para saludar al santo.
Al nivel de la iglesia de San Saturnino, un grupo de joteros entona la “Jota de San Fermín”, en honor del santo patrón navarro, que regresa a la iglesia de San Lorenzo.
El 14 de julio, último día de fiesta, la misma procesión se efectuará para saludar por última vez al santo. Esta procesión se llama “Octava”.
Las Dianas
Las Fiestas verdaderamente comienzan el 7 de julio, el día del Santo, y el primer día de corrida. Como cada mañana, la Pamplonesa, la banda municipal, anima las tradicionales “Dianas” (antiguos fragmentos de música militar española, que fueron tocados de madrugada para despertar las tropas). Estos fragmentos han sido adaptados al gusto pamplonés, y son interpretados del 7 al 14 de julio a las 6h45 de la mañana, para despertar a la ciudad antes del encierro, recorriendo a paso largo las calles del centro histórico.
El encierro
El encierro es un acontecimiento que se efectúa cada mañana del 7 al 14 de julio a las 8, y es lo que ha hecho que estas fiestas sean tan célebres. Se trata del trayecto efectuado desde los corrales hasta la plaza por los toros que serán lidiados por la tarde. El recorrido siempre es el mismo, y mide un poco más de 800 metros por las calles del centro. Por la mañana, desde las 6, los participantes comienzan a llegar al recorrido : tanto los expertos como los novicios. Correr con los toros requiere entrenamiento. Los acostumbrados conocen el ejercicio. Pero estos corredores no escapan a los accidentes, el toro es un animal peligroso. La muchedumbre es cada vez más importante.
La municipalidad comunica, desde hace varios años, las consignas que hay que respetar, por vía escrita y oral. Las reglas esenciales consisten en respetar al animal, en correr delante de él sin tocarlo, sobre una parte del trayecto y luego apartarse, con el fin de dejar sitio a otros corredores.
El encierro siempre es precedido por la oración a San Fermín, recitada al principio del trayecto, en la Cuesta de Santo Domingo, delante de una estatua del Santo rodeada de los fulares de las dieciséis peñas de la ciudad. Cantan esta oración a las 7h55, 7h57 y 7h59 :
La municipalidad comunica, desde hace varios años, las consignas que hay que respetar, por vía escrita y oral. Las reglas esenciales consisten en respetar al animal, en correr delante de él sin tocarlo, sobre una parte del trayecto y luego apartarse, con el fin de dejar sitio a otros corredores. El encierro siempre es precedido por la oración a San Fermín, recitada al principio del trayecto, en la Cuesta de Santo Domingo, delante de una estatua del Santo rodeada de los fulares de las dieciséis peñas de la ciudad. Cantan esta oración a las 7h55, 7h57 y 7h59 :
« A San Fermín pedimos por ser nuestro patrón,
Nos guíe en el encierro, dándonos sabida bendición (bis)
¡Viva! ¡Gora! »
Nos guíe en el encierro, dándonos sabida bendición (bis)
¡Viva! ¡Gora! »
A las 8, al sonido del petardo, las puertas del cercado se abren, permitiendo a los toros y a los cabestros (los bueyes domesticados que sirven para guiarlas) salir y lanzarse a una carrera a través de la Cuesta de Santo Domingo, Plaza del Ayuntamiento, Calle Mercaderes, Calle Estafeta, Telefónica y por fin la plaza. A la llegada, los toros son dirigidos hacia los establos de la plaza donde se efectuará el sorteo (sorteo de los toros, para repartirlos entre los matadores). Mientras tanto, la plaza es un sitio de juegos con vacas a los cuales asisten millares de personas.
La manifestación
“Los Gigantes” son estatuas muy altas de maderas, ocho reyes y reinas, las cuatro razas y los continentes. Un bailarín toma sitio en cada una, y ejecuta pasos de baile al son de la música de los gaïteros.
“Los Kilikis” son seis personajes dotados de máscaras horrorosas. Están allí para asustar a los niños con sus armas.
“Los cinco cabezudos” preceden a los gigantes. Revestidos de una máscara en forma de cabeza enorme, marchan dignamente a la cabeza de manifestación.
La corrida
En Pamplona solamente hay corridas en los Sanfermines. Esta plaza particularmente es famosa por la dureza de los combates que se celebran allí y que son el coronamiento de los sanfermines. Las corridas en Pamplona son famosas por su aspecto desenfrenado. Se efectúan cada tarde de las Fiestas a las 6 y media.
La plaza de Pamplona es la segunda más grande de España con 19 500 localidades, después de la de Madrid (23 000 localidades). Se llena cada tarde y es casi imposible procurarse entradas.
Toda la plaza está reservada para los abonados que se renuevan cada año (los abonados pasan de padre a hijo, o de amigo a amigo), y el 10 % que la Ley obliga a reservar a la venta para del día del espectáculo, los compran los revendedores, que los revenden a precio de oro en el mercado negro.
Toda la plaza está reservada para los abonados que se renuevan cada año (los abonados pasan de padre a hijo, o de amigo a amigo), y el 10 % que la Ley obliga a reservar a la venta para del día del espectáculo, los compran los revendedores, que los revenden a precio de oro en el mercado negro.
Las corridas pamplonesas son organizadas por la Casa de Misericordia, asociación caritativa a favor de las personas de edad, que selecciona la ganadería que correrá por las calles de la ciudad y será combatida en la plaza, contrata matadores, administra los abonos y la venta de los localidades.La particularidad de Pamplona es el ambiente que reina en la plaza. Mientras que en el resto de España las corridas son un espectáculo artístico que requiere un cierto silencio, los Pamploneses consideran la corrida como un elemento de la fiesta, y donde siguen le juerga.
Cada uno lleva bebida y comida : la merienda, que consiste en comer un bocadillo al estofado de toro, es una institución en Pamplona. La gradería sol, donde están situadas las peñas, reviste una dimensión muy especial. En estos lugares, el espectáculo se efectúa en las gradas, y no en la plaza.
Los socios de peñas llevan los límites hasta el extremo. Algunos vienen a la plaza con carritos y con bebidas en cubos o papeleras. Llegan con fiambreras de alimentos, de pasteles, platos de embutidos, de mariscos, quesos, con el fin de compartir estos productos con los amigos y vecinos de la gradería. Al tercer toro, los que piensan que ya han estado bastante tiempo en los tendidos dejan la gradería para ir a saborear lo que aportaron, en los pasillos de la plaza.
No es difícil de imaginar la animación de este lugar, y el ruido en consecuencia. Cada peña viene acompañada por su “txaranga” (pequeña orquesta de cobres y percusiones, parecidas a las bandas) que tocan (regularmente y al mismo tiempo) para alegrar las gradas. Los fragmentos tocando son repetidos en coro por centenas de personas. La fiesta jamás se para, durante el combate. Por estas razones, ciertos toreros se niegan a venir a Pamplona.
Txarangas
Más tarde, la muchedumbre invade los innumerables bares y restaurantes de la ciudad, para el aperitivo y la comida, animados por los grupos musicales y las txarangas de las peñas. A lo largo del día, conciertos de música tradicional o actual son organizados en diferentes puntos de Pamplona.
Pobre de mí
« Pobre de mí, pobre de mí, ya se han acabado las fiestas de San Fermín ».
La ceremonia oficial se efectúa en la Plaza Consistorial. El sitio se llena de millares de mozos que se agrupan bajo los balcones del ayuntamiento provistos de pequeñas velas. Allí, el alcalde pronuncia su discurso de cierre, que se termina por la frase famosa :
« Ya falta menos para los Sanfermines. Viva San Fermín, Gora San Fermín. »
Una orquesta empieza entonces a tocar “ Pobre de mí ”.
Les paroles des chansons
Les vidéos














